El contrato de gestión hotelera suele ser un contrato a largo plazo (unos 10 años), que se renueva por períodos de varios años (por ejemplo, unos 5 años), y que conlleva la indemnización del gestor, si el propietario decide extinguirlo con antelación.

El contrato de gestión hotelera suele ser un contrato a largo plazo (unos 10 años), que se renueva por períodos de varios años (por ejemplo, unos 5 años), y que conlleva la indemnización del gestor, si el propietario decide extinguirlo con antelación.